Antropología en Descartes: examen de comprensión

¿Qué ocurriría si examináramos a nuestros alumnos/as de una manera diferente a cómo se hace en las Pruebas de Acceso a la Universidad?

Presentamos un modelo de examen propuesto a diferentes grupos de alumnos sobre Antropología en Descartes. La diferencia estriba en que las preguntas formuladas inciden en la comprensión de su propuesta y no en una memorización de contenidos. 

¿Resultados obtenidos? Haz la prueba. Sigue leyendo

Anuncios

Visión del ser humano y sentido de la existencia

La respuesta a la pregunta ¿qué es el ser humano? implica, en cierta medida, qué sentido pueda tener nuestra propia existencia. Esta relación es patente en los principales autores griegos de la época antigua.

Proponemos un cuadro resumen con dichas relaciones en los siguientes autores y escuelas: Sócrates, Platón, Aristóteles, epicureísmo, estoicismo y escepticismo. 
Sigue leyendo

Descubrir la belleza, enseñar a verla

Escena de la película El cartero y Pablo Neruda en la que el poeta recita a su amigo Mario su Oda al mar

Antoine de Saint-Exupéry escribió: Si quieres construir un barco no juntes hombres para cortar leña, dividir las tareas e impartir órdenes, sino enséñales la nostalgia del mar, vasto e infinito. 

Neruda enseña a Mario a descubrir la belleza. Mario, gracias a las enseñanzas de su maestro, descubrirá que apreciar la belleza nos lleva a querer mejorar el mundo. 

El alma en Aristóteles

Esquema que recoge la propuesta aristotélica sobre el alma, esencial en su antropología y en la que es necesario tener claras las siguientes cuestiones:

  • Diferencias con respecto a la propuesta de Platón
  • ¿Es inmortal el alma individual del ser humano?
  • ¿Tienen alma las plantas y los animales? ¿Cómo se relaciona la posible respuesta con la visión aristotélica del alma como principio de vida, forma y acto?
  • ¿Tenemos un alma o varias? ¿Qué implicaciones tienen las posibles respuestas?

Sigue leyendo

El niño filósofo, Jordi Nomen

Existe material suficiente en la Red para acercarse a este nuevo ensayo de Jordi Nomen –El niño filósofo, Arpa editores, enero 2018- profesor de Filosofía y Ciencias Sociales y jefe del departamento de Humanidades de la escuela Sadako de Barcelona. 

Por este motivo, quiera reflejar en esta Entrada aquellos aspectos que más me han llamado la atención y que, en mi opinión, hacen que este ensayo no solo sea recomendable sino también -con el adecuado espíritu crítico que el propio profesor Nomen recomendaría- llevado a la práctica en nuestras aulas.  Sigue leyendo

Utilidad de la filosofía: Sentimiento trágico de la vida

La respuesta a la pregunta ¿qué es el ser humano? condiciona, en cierta manera, el sentido que pueda tener la propia existencia. Si, por ejemplo, el ser humano es alma intelectiva -Aristóteles- el sentido de nuestra existencia radicará en vivir conforme a la razón.

Un claro ejemplo de esta simbiosis -y que puede resultar interesante como ejemplo a mostrar a los alumnos/as- es la propuesta filosófica de Miguel de Unamuno (1864-1936) En Unamuno, esta correspondencia alcanza su mayor radicalidad: el sentimiento trágico de la vida. Sigue leyendo

Un tema de actualidad: ¿La utilidad del dolor?

Cuando Ulises regresa a Ítaca  para recuperar su reino, su hacienda y, especialmente, a Penélope lo hace disfrazado de mendigo para no ser reconocido. Se suceden los acontecimientos y Ulises, que ha conseguido entrar en palacio, se ve obligado a ser atendido por la sirvienta de Penélope. Un mendigo merece un trato hospitalario en palacio. El corazón de Penélope, pesa a las circunstancias, sigue siendo magnánimo.

Como relata de manera magistral el profesor Jacinto Choza en su libro Ulises, un arquetipo de la existencia moderna, Ulises se coloca en la penumbra de un rincón ya que teme ser reconocido por la sirvienta que no es otra que Euriclea, anciana que le atiende desde su niñez. Ulises tiene en una pierna la cicatriz de una herida que le causó un jabalí cuando era muy joven. Euriclea conoce la existencia de esa herida. Euriclea, al tocar la cicatriz le reconoce. Ulises le pide que guarde silencio.  

Las personas, como las cosas, se reconocen por dónde se rompen, por las cicatrices que deja el pasado. Nadie se rompe por el mismo sitio y, por este motivo, el sufrimiento es el mejor medio que el ser humano tiene para saber quién es y para saber que esperan los demás de uno mismo.

La realidad original del hombre –siguiendo las tesis del maestro Choza- es indeterminación vacía. Inicialmente, no nos distinguimos unos de otros. Es necesario dejar paso a las diferencias para distinguirnos de los demás. Esta diferenciación se produce por las fracturas que nos deja la vida. 

Así ocurre en diferentes culturas a lo largo de la larga historia del ser humano. Era costumbre romper un objeto por la mitad y, así, sus portadores podían encajar un trozo con el otro. Así se reconoce el ser humano, según Jung, no sólo por las fracturas del cuerpo sino también por las del alma.
Sigue leyendo